julio 22, 2009

Residuos patológicos Secretaria Ambiente

Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (Argentina 24/05/08)


¿Qué es un residuo patológico?

Un residuo patológico es aquel que posee características infecciosas.

La infecciosidad identifica a aquellos residuos capaces de provocar una enfermedad infecciosa. El residuo, contiene potencialmente, MICROORGANISMOS PATOGENOS, con suficiente virulencia y en tal cantidad, que la exposición al mismo por parte de un huésped susceptible puede derivar en una enfermedad infecciosa.

Entre los distintos tipos de residuos patológicos podemos nombrar: jeringas, guantes usados, restos de sangre, fluidos humanos y de animales, restos de órganos, elementos corto-punzantes contaminados y todo aquel material que haya tenido contacto con microorganismos potencialmente patógenos.

Gestión interna

  • Los residuos patológicos deben segregarse en bolsas rojas, según la Resolución 349/94 MSyAS.

  • Los corto-punzantes (en general agujas) deben disponerse en envases rígidos (para evitar su perforación) y luego en bolsas rojas.

  • Las bolsas rojas deben ser transportadas y tratadas por Transportistas y Operadores habilitados.

Sitios de Generación

Los residuos patológicos se originan:

• En hospitales, clínicas de atención médica u odontológica, maternidades, laboratorios de análisis clínicos e investigaciones biológicas, clínicas veterinarias.
• En general, podemos decir que, se generan en centros de atención de salud humana y animal, centro de investigaciones biomédicas y en los que se utilicen animales vivos.

Tecnologías

Las tecnologías utilizadas (o en trámite de aprobación) que se pueden encontrar actualmente en la Argentina para el tratamiento de Residuos Patológicos son, entre otras:

· Incineración


· Autoclave


· Radiondas


· Irradiación por 60Co


Verificación in situ

Las verificaciones "in situ" son inspecciones o auditorías que se realizan a generadores, transportistas y operadores de residuos peligrosos con fines de control y fiscalización en cuanto al cumplimiento de la legislación vigente.

Entre otras razones para:

1. Constatar la adecuada gestión de los residuos patológicos.

2. A requerimiento, para constatar la no generación de los mismos.

El Registro Nacional de Residuos Peligrosos realiza el Control y Fiscalización de una adecuada gestión de Residuos Patológicos, efectuando regularmente estas "verificaciones in situ" a los centros de atención de salud con el fin de verificar el cumplimiento de la Ley N°24.051 y su decreto Reglamentario 831/93, en lo que hace a la generación, transporte y operación.

Los resultados, en muchos casos, son la clausura de los hornos de incineración de residuos patológicos.
En otras oportunidades se han encontrado residuos patológicos dispuestos como residuos domiciliarios o retiros por transportistas y operadores no habilitados.

julio 21, 2009

Fauna ictícola introducida

Fauna Ictícola Introducida

Se encuentran actualmente las siguientes especies :

Pejerrey Flecha de Plata (Odontesthes bonariensis): originario del Río de la Plata, se distribuye también en las aguas del Río Paraná, Uruguay y en las lagunas y ríos de la cuenca del Salado (Bs. As.). Con su tamaño óptimo (70 cm), alcanzan un kilogramo de peso. Su coloración varía según los distintos ambientes. Así, serán desde plateados con destellos azules, hasta amarillos cremosos (generalmente los más grandes y viejos) . Son de aguas quietas, como embalses o ríos y lagunas templadas. Se alimentan de pequeños microorganismos del zooplancton, moluscos e insectos acuáticos y terrestres. Se reproducen en primavera y otoño. Habita en los ríos Desaguadero, Salado, Diamante, Atuel y los embalses El Carrizal, El Nihuil, Agua del Toro.

Overito (Jenysia lineata lineata): de tamaño medio, la hembra - más grande que el macho- llega los 10 cm de largo. El dorso es más oscuro y los flancos más claros con 4-5 hileras de manchas alargadas longitudinalmente, con el abdomen de color blanquecino. Vive en ambientes de aguas superficiales, templadas y con presencia de vegetación acuática como charcas y lagunas. Es carnívoro y se alimenta de insectos acuáticos. Su reproducción es vivípara. Habita en los ríos Tunuyán, Mendoza y Colorado.


Madrecita del agua (Cnesterodon decemmaculatus): se distribuye en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Muy pequeño (alcanza los 3,8 cm), de coloración crema, con los costados más claros y en la línea media del cuerpo tiene una serie de 5 -13 segmentos verticales. Vive en ambientes como charcas, canales poco profundos y vegetados. Es vivíparo, muy utilizado en los acuarios.


Mojarrita (Cheirodon leuciscus): habita desde México hasta el cono Sur de América y África. De tan sólo 4,1 cm de largo, de color crema amarillento claro, con una estría lateral azulada (de la cabeza a la zona caudal), y una mancha caudal negra. Es de aguas quietas y vegetadas como lagunas y charcos permanentes. Se alimenta de restos de plantas acuáticas, algas y pequeños vertebrados. Se reproduce en dos épocas: primavera y verano. Habita en el Río Tunuyán.

Dientudo (Oligosarcus jenysi): ampliamente difundido en la Argentina, llega a medir 22,4 cm. De dorso pardo claro con una mancha humeral y caudal bien visibles. Vive en lagunas, charcos permanentes y embalses. Carnívoro, muy voraz, se alimenta de pequeños peces. Se reproduce en primavera. Habita en los ríos Desaguadero, San Juan, Tunuyán y embalse El Carrizal.

Carpa común (Cyprinus carpio): se trata de una especie exótica originaria de Asia. Se halla en casi todos los ambientes pesqueros de nuestra provincia. Llega a medir 80 cm largo, pesando en esos casos más de 5 kilogramos. Tiene un color pardo verdoso, con flancos más claros y abdomen blanquecino con reflejos dorados. Pez de fondo, vive en ríos, embalses y lagunas. Se alimenta de insectos acuáticos, moluscos y también vegetales. Se reproduce en primavera y verano. Habita en los ríos Desaguadero, San Juan, Mendoza, Tunuyán, Colorado y Embalse Los Reyunos, el Carrizal y se han sacado ejemplares de 18 kg del lago del Parque General San Martín.


Es omnívoro y realiza una acción de remoción de fondos continua, provocando un impacto severo donde ha sido introducida, afectando residencias útiles para otros seres acuáticos, provocando el desarraigo continuo de la macrofitia y la reincorporación de elementos orgánicos al sistema pelágico. Dada su capacidad para sobrevivir en aguas con muy pobres niveles de oxígeno, es posible encontrarla en aguas donde esas condiciones impiden a otros peces su sobrevivencia. En algunos lugares como en la Patagonia, por esta razón se alienta su pesca sin límite de acopio y en cualquier época del año.



Es de color pardo verdoso aunque presenta muchas variaciones. Es de cuerpo robusto, ligeramente curvado en el vientre y arqueado en el dorso. Cabeza con boca pequeña, provista de 2 barbas muy características, en cada uno de sus lados.


Perquita o chanchita (Australocheros facetus)


Mojarra plateada (Astyanax faciatus)

Bagre cantor (Pimelodella laticeps)


Carpa Herbívora (Ctenopharyngodon idella): engañosamente promocionada como Salmón Siberiano, también originaria de Asia, se la introdujo al país en 1970, y posteriormente traída a Mendoza, se la confinó en piletas cerradas, estando prohibida su liberación en aguas abiertas. Puede alcanzar más de 1 metro de largo, con un peso de 20 kilogramos. Vive en ríos, lagunas, embalses y canales de irrigación. Es exclusivamente herbívora. Se reproduce en primavera y verano, pero al parecer no naturalmente.







Trucha Arco Iris (Salmo gairdneri o Oncorhynchus mykiss): fue traída a la Argentina desde los Estados Unidos. Presenta una coloración oscura, verdosa a castaña en el lomo, moteado de color negro al igual que los costados y aletas. Posee una característica franja longitudinal rosada o roja en los costados. Presenta manchas negras redondeadas en casi todo el cuerpo, principalmente en el dorso. Las aletas dorsales y caudal están profusamente moteadas. La aleta anal puede presentar el borde externo blanco en las truchas que frecuentan los arroyos.




Las truchas que viven en los lagos, especialmente próximos a glaciares toman un color más oscuro en el dorso, los flancos plateados y el vientre blanco.




Su dieta es muy variada, pero se alimenta principalmente de invertebrados.




De dimensiones importantes, llega a pesar 11 kilogramos (no en Mendoza). Habita arroyos y ríos cordilleranos, lagos y lagunas de aguas frías. Se alimenta de peces, crustáceos e insectos acuáticos. Se reproduce en los meses de invierno. Habita en los ríos Mendoza, Tunuyán, Atuel, Diamante, Grande, arroyo El Manzano, El Gateado, El Tigre y Embalse El Nihuil, Los Reyunos.







Trucha Marrón (Salmo trutta): oriunda de Europa, costas del norte de África y oeste de Asia, fue introducida a la Argentina en 1904. Muestra una coloración oscura, marrón a verdosa en el dorso y más clara a los costados. Se caracteriza por poseer manchas negras con un borde de anillo claro y pequeños puntos rojos dispersos. Es el sa1mónido de mayor tamaño, encontrándose ejemplares de hasta 16 kilogramos en los lagos y ríos del sur. Se alimenta de peces, insectos acuáticos y crustáceos. Vive en arroyos, ríos y embalses. Se reproduce en otoño e invierno. Habita en el Río Grande, en el río Diamante.




En el río Grande de Tierra del Fuego se han homologado 7 récord mundiales, sobre una variedad que hace migraciones al mar y que han posicionado a este río como el primero a nivel mundial en interés de pesca de salmónidos. Se caracteriza por su coloración dorada; con el dorso marrón, los flancos plateados y el vientre amarillento. Tiene pintas anaranjadas en los flancos y manchas muy notorias oscuras con un halo ligeramente más claro en los costados, hasta bien por debajo de la línea lateral, el dorso y los opérculos. Generalmente la aleta adiposa presenta una coloración anaranjada. La aleta caudal puede tener manchas pero - en general - son escasas y están ubicadas en el lóbulo superior.




Tiene una alimentación muy variada y evidencia una enorme voracidad, capturando desde invertebrados a peces e incluso pequeños roedores.







Trucha de Arroyo (Salvelinus fontinalis): nativa de América del Norte, es introducida a Argentina en 1904. Menor que las truchas anteriores, pesa de 1 a 3 kilogramos. Tiene dorso oscuro, marrón o verde y a veces negro. En los costados del cuerpo aparecen pequeñas manchas rojas con anillo azulado y también amarillo-verdosas. Las aletas son rojizas con el borde anterior blanco, seguido de una banda negra. El abdomen es naranja o rojizo. El color de su carne es rojo salmón, de allí también que la llamen trucha salmonada. Se alimenta casi exclusivamente de insectos, tanto acuáticos como terrestres, crustáceos y peces. Vive en arroyos, ríos y embalses. Se reproduce en otoño e invierno. Habita en el Río Mendoza, Laguna del Diamante y Laguna El Sosneado.




En la época de reproducción, muchos ejemplares tienen el vientre de un color naranja fuerte y en ocasiones con manchas amarillas. El cuerpo está cubierto de escamas mucho más pequeñas que en los otros salmónidos presentes en las aguas patagónicas.




Es el más pequeño de los salmónidos de cuyo y patagonia. Habita las aguas más frías y es frecuente encontrarlas en las surgencias de agua subterránea, las cuales tienen una fauna nutritiva muy pobre que limitan su crecimiento. Sin embargo en ambientes más ricos, como algunos lagos de Chubut, es frecuente encontrar portes que superan los 4 Kg. de peso. Se alimenta de caracoles y de una gran variedad de invertebrados que pueblan los arroyos o caen accidentalmente al agua.







En días sucesivos iremos subiendo fotos para facilitar la identificación.




Manuel Godoy

julio 16, 2009

Residuos patológicos no, residuos patogénicos si.

Funcionarios municipales en la provincia de Mendoza, nuevamente como en 2000 y 2006, están sollicitando en algunos lugares, donde se ejerce la medicina veterinaria, que llenen un formulario donde "solicitan al Intendente que los inscriban como generadores de residuos peligrosos y que aceptan pagar una tasa por ese servicio".
Existen diversas interpretaciones sobre la la Ley 24.05, extremadamente extensa y reglamentarista, que parece tener otros objetivos y no el cuidado del medio ambiente.
A fin de evitas situaciones que puedan llevar a confusión, quisiera recordar algunos actividades que el Colegio de Médicos Veterinarios de Mendoza ha desarrollando desde hace mucho tiempo.
El Colegio de Médicos Veterinarios de la Provincia de Mendoza es consciente de la necesidad de controlar los residuos peligrosos y por ello siempre ha estado ha disposición de las autoridades sanitarias locales y nacionales.
Podríamos haber aportado valiosa información para la elaboración de la Ley, pero no fuimos consultados. Por formación profesional, estamos ocupados y preocupados por la Salud Pública, y quizás este sea uno de los aspectos menos conocidos de la Medicina Veterinaria. Desde el campo o la granja produciendo alimentos de origen animal, pasando por la inspección de las plantas y los procesos de fabricación, transformación, transporte, almacenamiento y expendio de alimentos, para asegurar que lleguen en perfectas condiciones al consumidor, hasta la prevención y curación de las enfermedades de nuestros animales de compañía, siempre con una visión global de la población animal y su interacción con la salud, el medio ambiente y el hombre.
Desde antes de la sanción de la ley, difundimos entre nuestros asociados la actualización de procedimientos necesarios para hacer de nuestra profesión más segura. Esto redunda en beneficio para nuestros pacientes y sus propietarios, para la comunidad en general, el medio ambiente y para nosotros mismos, nuestras familias y nuestros colaboradores.
Por ejemplo podemos mencionar que en noviembre de 1.999, se trató el tema en el Primer Encuentro Argentino de Veterinarios Municipales, y también en el Segundo en 2001, ambos realizados en Godoy Cruz.
El Decreto 2625/99, Reglamentario de la Ley 24.051, no incluye como Objeto del mismo a los lugares donde se ejerce la medicina veterinaria, y eso es correcto. La práctica de nuestra profesión en las llamadas veterinarias o clínicas veterinarias, solo tiene algunas semejanzas con la medicina humana, pero en las veterinarias se practica medicina preventiva y con menor frecuencia, atención clínica ambulatoria, y eventualmente cirugías. Muy lejos estamos de los tres o cuatro kilogramos de material infeccioso que se producen por cama de internados en un Hospital o Clínica humana.


Recordemos algunas definiciones:
Esterilizante es el agente físico o químico capaz de destruir todo tipo de vida microbiana del objeto sometido a esterilización.
Antiséptica es la sustancia que inhibe el crecimiento o reproducción de los microorganismos y que por ser relativamente no tóxicas, se pueden aplicar a la piel o mucosas.
Desinfectantes son las sustancias que matan la mayor parte de los microorganismos pero no se pueden usar sobre tejidos vivos por no ser inocuos para los mismos.
Existen numerosos métodos para descontaminar, conocidos por todos nosotros.
La esterilización por calor húmedo se define como el empleo de vapor saturado a presión durante por lo menos 15 minutos a 121 ºC en un recipiente de presión regulada. Este procedimiento se realiza en autoclaves, siendo la forma o expresión más sencilla de los mismos la olla a presión. Tiene la ventaja de poder penetrar en la masa de materia orgánica y alcanzar lugares donde no llegan fácilmente los desinfectantes químicos.



  • El calor seco requiere temperaturas más altas y períodos de exposición más prolongados que el calor húmedo. Se pueden utilizar estufas de esterilización, hornos eléctricos y hornos a gas (de hornalla y de cocina).
    Las lavandinas que se comercializan como concentradas, tienen 60gr. de cloro activo por litro, lo que corresponde a 6,2% de hipoclorito de sodio. Para lograr una concentración del 1% es necesario una parte de esa lavandina y cinco partes de agua, se debe dejar actuar 30 minutos como mínimo. Según la Organización Mundial de la Salud una concentración de entre 5 (0,5 % ) y 10 gramos por litro (1%) de cloro libre activo, en 30 minutos es bactericida, esporicida, fungicida, amebicida y viricida.
    El Organismo Oficial responsable de la habilitación de los lugares donde se ejerce la medicina veterinaria en Mendoza es por Ley, el Ministerio de Desarrollo Social y Salud, y ellos deberían dictar las recomendaciones que desde hace mucho implementamos con nuestros asociados, para que puedan ser aplicadas por los veterinarios de todo el territorio provincial, independientemente de lo lejos que estén de centros poblados y si existe o no servicio de recolección de residuos peligrosos.
    Las orientaciones que aplicamos y sugerimos para nuestros colegas son:

    Recomendaciones básicas:
    · No comer, beber, ni fumar en salas de espera y consultorios.
    · No colocar alimentos en la heladera donde se guardan sueros, vacunas o elementos de la veterinaria.
    · Todo el personal deberá usar vestimenta protectora, chaquetilla o guardapolvo, mientras permanece dentro de la veterinaria. Estos serán lavados periódicamente en lavarropas que utilicen agua a más de 70 ºC, durante al menos 30 minutos. No siendo necesario otro procedimiento, caso contrario se deberá sumergir en soluciones de hipoclorito de sodio al 1%, durante 10 minutos.

    Para el personal que realiza la limpieza.
    · El personal de limpieza deberá usar guantes gruesos tipo industrial. La limpieza de los pisos, baños y superficies se hará con hipoclorito de sodio al 1 %, dejándolo actuar durante 20 minutos. Una vez finalizada la tarea los elementos de limpieza serán sumergidos durante 30 minutos en una solución de hipoclorito de sodio al 1%.
    · En casos de accidentes por mordeduras, rasguños o heridas con elementos punzo-cortantes, se favorecerá el sangrado, y se efectuará un prolijo lavado con solución jabonosa, luego se aplicará iodopovidona al 5 % o tintura de iodo.

    Normas para elementos no descartables.
    Se analiza aquí todo material usado no descartable que puede ser lícitamente reutilizado, luego de su descontaminación.
    Se recomienda el uso de guantes de PVC o goma gruesa y resistente, y delantal impermeable.
    · Material de vidrio, posteriormente a su uso y habiendo desechado el material que contenía, se procede a descontaminarlo sumergiéndolo en solución de hipoclorito de sodio al 1% durante 30 minutos como mínimo. Debe constatarse que transcurridos los 30 minutos haya una actividad de cloro residual, lo que significa que se puede asegurar que ya no queda actividad biológica alguna. El control de cloro activo puede realizarse con papel de yoduro/almidón que debe dar color azul. Terminado el proceso de descontaminación, se puede proceder al lavado con detergente como es habitual, se enjuaga con agua corriente o destilada, dependiendo del uso, y se seca en horno o estufa.
    · Para esterilizar se siguen los siguientes pasos:
    Colocar el material en el horno o estufa frío. No colmar la capacidad, (no superar el 50% de la misma). Iniciar el calentamiento hasta 160 ºC (tiempo de pre esterilización) y de allí contar una hora a 160 ºC (tiempo real de esterilización). La Farmacopea Nacional Argentina establece que los objetos deben permanecer una hora a una temperatura comprendida entre 160 -170 ºC. Dejar enfriar antes de sacar del horno.
    · Material de goma, látex, y todo elemento que no pueda ser sometido al calor seco pero que pueda soportar la actividad corrosiva del hipoclorito de sodio. Se sumerge durante 30 minutos en hipoclorito.
    · Material de metal susceptible de corrosión, se sugiere descontaminar antes del lavado con calor húmedo a 126 ºC (1 ½ atmósferas) durante 30 minutos, luego lavar y enjuagar, esterilizar según la siguiente tabla:

    Temperatura Presión Tiempo
    115 C * 0,7 atmósferas 30 minutos
    121 C 1 atmósfera 20 minutos
    126 C 1 ½ atmósferas 10 minutos
    132 C 2 atmósferas 3 minutos

    Sometidos a la acción directa del vapor de agua saturado todos los gérmenes conocidos, aun los más resistentes, son absolutamente destruidos al cabo de los tiempos antedichos.
    * Para los que utilizan olla a presión

    Tabla de temperatura para calor seco:
    170 ºC 1 hora
    160 ºC 2 horas
    150 ºC 2 horas y media
    140 ºC 3 horas

    Material de metal que resiste la corrosión puede tratarse con calor húmedo o luego de descontaminado con hipoclorito de sodio al 1% (1 parte de lavandina concentrada de 60 gr por litro de cloro activo mas 5 partes de agua), o se esteriliza con calor seco.
    Es preciso destacar que los métodos utilizados aseguran en forma absoluta la descontaminación del material, sin ninguna probabilidad de que exista al final del ciclo actividad biológica alguna.

    Normas para eliminación de elementos descartables.
    Se debe tomar en consideración que los animales que se tratan habitualmente en los consultorios veterinarios, no padecen enfermedades zoonóticas, y nunca tan contagiosas y peligrosas como las humanas: Hepatitis B o HIV, por lo que frecuentemente las agujas hipodérmicas que se utilizan son reenvainadas, o colocadas dentro de la jeringa, lateral al émbolo, y luego desechadas en los descartadores comerciales, recipientes de plástico no quebradizo, resistente y que no pueden ser atravesados por lo elementos allí depositados (incluidas hojas de bisturí). Se adaptan muy bien a este uso las botellas de gaseosas desechables, las que una vez casi llenas, se les agrega una solución de hipoclorito de sodio al 1%, hasta bañar las agujas por completo, se tapa, pegando la misma con pegamento para plásticos, que impida su apertura, eliminándose por estar descontaminado como residuo domiciliario.
    Las jeringas usadas en consultorios veterinarios, más del 99,9 % no contienen sangre. Su descontaminación se realiza por inmersión en hipoclorito de sodio, durante 30 minutos. Generalmente no se realiza el despicado de las mismas. Este se puede realizar con un alicate para cortar alambre, el que luego será descontaminado con alcohol al 70 % y posterior flameado.
    Algodones, gasas, apósitos, papeles, telas absorbentes y otros materiales afines, una vez usados se pueden embeber en una solución de hipoclorito de sodio al 1%, permaneciendo así por lo menos durante 30 minutos.
    Sangre, coágulos, suero, etc., se sugiere colocar en recipiente plástico resistente, agregar solución concentrada de hipoclorito de sodio de 60gr. de cloro activo por litro, una parte por cada cinco de sangre u orina, para obtener una concentración al 1%. Dejar 30 minutos. El recipiente no se llenará totalmente para evitar el desborde al producirse el desprendimiento gaseoso. Como reacciona con la sangre, se seguirá agregando cuando cese el desprendimiento, hasta completar el tiempo indicado.
    También debe considerarse que las veterinarias no realizan experimentaciones ni trabajan con cadáveres de animales.
    Existen numerosos procesos de descontaminación, que son obligatorios y están reglamentados, para prevenir o combatir brotes de enfermedades especificas, que no se tratan en este trabajo, por no ser objeto del mismo.
    Como conclusión afirmamos que las veterinarias no generan grandes volúmenes de residuos, y que por esto mismo están en condiciones de tratarlos y descontaminarlos a fin de que no resulten peligrosos para la salud, de acuerdo a lo enunciado por el artículo 17 de la Ley 24.051.
    Se podría entonces recomendar a los veterinarios:
    a) que adopten las medidas sugeridas precedentemente para disminuir la cantidad de residuos potencialmente peligrosos que pudieran producir.
    b) que separen y traten adecuadamente los residuos que producen, los que al estar descontaminados no son de ninguna manera patogénicos.
    No obstante si algún Colega produce grandes volúmenes o no trata los que produce, perfectamente podrá inscribirse como generador de residuos patogénicos y beneficiarse con el retiro y procesamiento por empresa habilitada.

Sólo una aclaración más, en Mendoza el estado concentra y acumula los residuos patogénicos y no les hace ningún tratamiento.


Residuos patológicos: el diccionario de la Real Academia Española define como patológico: adjetivo relativo a la patología. Patología: parte de la medicina que estudia las enfermedades. También el Diccionario de la lengua española en Internet WordReference.com define patológico: adj. de la patología o relativo a esta ciencia. Que constituye una enfermedad o es síntoma de ella.


La ley 7168 de Mendoza define como "Residuos patogénicos: son aquellos generados en centros de investigación y/o de atención de la salud humana o animal que revisten la característica de ser real o potencialmente reservorios o vehículos de microorganismos patógenos o sus toxinas”.


Si el residuo es tratado adecuadamente pierde esa condicion de reservorio o vehículo de patogenicdad.



Bibliografía:
Litter, M, Compendio de Farmacología, Editorial El Ateneo, Bs. As,
Merchant Packer, Bacteriología y Virología Veterinarias, Editorial Acribia.
Miucci H. Residuos Patogénicos, Federación Bioquímica.
Stanchi N., Temas de Microbiología Veterinaria, Editorial Sur
Booth, Farmacología y Terapéutica Veterinaria, Editorial Acribia
Godoy M. Los veterinarios y los residuos patológicos. junio de 2000,
Godoy Cruz, 25 de agosto de 2.006. -
Ley Nacional 24.051 Sancionada 1991.
Ley provincial nº 7.168 Mendoza, 2003.

MV Manuel Godoy






julio 14, 2009

¿Te gusta pescar?

Eso está bien, pero ¿qué hacés para que esta hermosa actividad se pueda seguir practicando?

Una actitud que colabora a mantener los buenos pesqueros es el capturar y soltar (catch and release).

Otra es mantener los cauces, lagos y embalses libres de contaminates.

Pero también hay que pensar que la existencia de buenos pesqueros, dependen casi exclusivamente del pescador deportivo, de cada uno de los que planeamos pasar algún fin de semana disfrutando de una salida de pesca.

Todos soñamos con enseñarle a pescar un matungo a nuestros hijos o nietos, pero la única manera de que esto ocurra, es la formación de nuevos pesqueros, la mejora de la siembra y el mantenimiento de los pesqueros. Que tomemos acción y participemos en clubes, asociaciones o municipios planteando alternativas y tomando el compromiso del pescador con su deporte preferido.

Una alternativa muy importante es el cultivo comercial intensivo o semiintensivo para el desarrollo de la piscicultura de las especies de interés para la pesca. Existen sobradas experiencias de que la producción de pejerreyes, truchas o pacú, es factible y que podría servir también como altrenativa para algunos sectores agropecuarios.

No esperemos que otro lo haga, no esperemos que el estado lo haga, defendamos nuestra forma de pensar desarrollemos la conciencia y compromiso con una hermosa forma de disfrutar la naturaleza.

Interesate, participá, no esperés que “las autoridades se encarguen de que no falten peces”, estudiá, aprendé y opiná, y cuando no estés de acuerdo proponé otras alternativas.

You like to fish?

That is well, but what you do so that this beautiful activity can be continued practicing?

An attitude that collaborates to maintain the good fishing boats is to capture and to loosen (catch and release).

Another one is to maintain the free channels, lakes and dams of contaminates.

But also it is necessary to think that the existence of good fishing boats, depend almost exclusively on the sport fisherman, of each one of which we glided to spend some weekend enjoying an exit of fishing.

All we dreamed about teaching to him to fish matungo (big fisch) to our children or grandsons, but the only way of which this happens, is the formation of new fishing boats, the improvement of seedtime and the maintenance of the fishing boats.

That we take action and we participate in clubs, associations or municipalities raising alternative and taking the commitment from the fisherman with its favourite sport.

A very important alternative is the intensive or semiintensive commercial culture for the development of the piscicultura of the species of interest for the fishing. They exist exceeded experiences of which the production of pejerreyes, trouts or pacú, is feasible and that could also serve like altrenativa for some farming sectors.

We do not hope that another one does it, we do not hope that the state does it, we defend our form to think we develop to the conscience and commitment with a beautiful form to enjoy the nature.

Interesting, not wait that “the authorities are in charge of which they do not lack fish”, study, learn, and believes and when you do not agree proposed other alternatives.

Manuel Godoy

¿Te gusta pescar? Sé un buen pescador.

Código de ética para el pescador deportivo

Es buen pescador deportivo:

El que se preocupa por conocer el reglamento de pesca, cumple sus normas y, fundamentalmente, es consciente del espíritu de conservación del recurso en el que se inspira la regulación de la pesca deportiva.

El que interpreta las estipulaciones del reglamento según su letra y su espíritu, y que ante cualquier duda adopta las conductas que más favorezcan a los principios de conservación de la fauna, la flora y del ambiente.

El que está comprometido con la conservación de los ríos, arroyos, lagos, lagunas, y todo otro ámbito público en el que desarrolle su actividad deportiva, demostrando predisposición para compartir respetuosamente los ambientes con otros pescadores y/o usuarios del recurso.

El que acepta que todas las modalidades de pesca admitidas reglamentariamente son igualmente deportivas, cuando son practicadas con respeto por los peces y por el ambiente.

El que se comporta respetuosamente tanto en la pesca propiamente dicha como en las actividades que la rodean, procurando ser ejemplo de conducta.

El que puede sobrellevar una pobre jornada de pesca, dignamente y aceptando un día adverso; y también el que es capaz de tener una jornada exitosa sin jactarse ante sus compañeros.

El que trasmite con modestia sus conocimientos, y también el que aprende con humildad de otros pescadores más experimentados.

The sportfisherman’s code of ethics

A Good Angler:

Makes the effort to learn the Fishing Regulations, obeys them and, above all is aware of the conservation spirit and improvement of the resource which inspires these regulations.

Interprets the regulations in theory and spirit, and when in doubt adopts the behavior which is most beneficial to the spirit of conservation of the environment.

Is committed to the care of rivers, streams, lakes and all public areas where the sports activity takes place, willingly sharing the environments with other anglers and/or users of this resource, with due respect.

Accepts that all the fishing methods permitted according to the regulations are of equal sport value as long as these are carried out with respect for the fish and for the environment.

Behaves with respect, trying to set an example when fishing and/or practicing related activities.

Is able to overcome a poor fishing day with dignity, accepting as a good sport that the day was not successful; and is also capable of enjoying success without showing off.

Transmits knowledge with modesty and also learns with humility from other more experienced anglers.

Tomado del carnet de pesca (Reglamento de pesca deportiva continental patagónico)

Manuel Godoy