Ahora que muchas personas tienen posibilidades de acceder a la fotografía digital, a veces se tientan en capturar y retener animales o coleccionarlos. También, muchas veces los investigadores noveles se encuentran ante la disyuntiva de capturar o no, ejemplares de animales. Para clarificar sobre estas situaciones me parece oportuno compartir con Uds. este interesante artículo de Benjamín Bender, entre otras cosas, curador del museo del Liceo Agrícola de Mendoza.
Colecciones sistemáticas
El almacén científico
J.B.Bender
Grupo de Investigaciones de la Biodiversidad (GiB)
Fauna-IADIZA-CRICYT
Las colecciones científicas, los museos, el tipo de museo y de colecciones de las que voy a hablarles aquí tienen una función principal la de ser: un almacén de hechos, acomodados de forma accesible y apoyados o sustentados por los archivos escritos, las bases de datos digitalizadas y los especímenes etiquetados que pertenezcan a esa colección.
El propósito de una colección científica se comprende siempre que algún grupo de especies de su contenido sea utilizado para estudios que llevan con posterioridad a la publicación. La inversión de energía humana en la formación y mantenimiento de colecciones de investigación, o museos, sólo está justificada por la cantidad de conocimiento real que se deriva de su material y es dado al mundo.
Todo esto puede parecer ser una perogrullada inocua - pero es el evangelio genuino, nunca menos, el valor que de vez en cuando pondera cada uno de los participantes y cada administrador de una colección o museo.
Esto sirve ahora como fondo para comentarios más extensos.
A lo largo de los ciclos históricos el coleccionismo y la clase dominante se vinculan indisolublemente como un fenómeno típico de la ideología, el arte y la cultura (León 1995). De esa forma, las colecciones museológicas -y con más elocuencia, las artísticas- se vieron abastecidas por elites ilustradas y poderosas que impusieron sus juicios o valoraciones estéticas, ejerciendo una influencia indiscutible sobre el desarrollo de la cultura. En coherencia con esto, los países dominantes conformaron sus colecciones de ciencias naturales con expediciones sistemáticas para colectar los bienes de otros países (con y sin el permiso de ellos) y, en ocasiones, tomándolos como parte de sus botines de guerra (Paczensky & Ganslmayr 1985).
Hoy la cantidad de cosas de un museo es su conjunto: de documentos, objetos, bienes y apoyaturas, sobre los cuales rigen algunas legislaciones de patrimonio, con muchas letras grandes y muy pocas chicas. Aunque en la colecciones y museos las exposiciones (circulantes, itinerantes, permanentes y temporarias) son los medios que le permiten poner en valor esos bienes, es la colección permanente la que tipifica al museo o instituto de investigación. Por eso, no puede prescindir de ella, porque es su razón de ser.
Para la investigación digna basada en los materiales de colección, es completamente esencial que de tal material se halla ocupado alguien con cuidadoso esfuerzo, considerando la exactitud y orden. Afianzar exactitud y orden es lo primordial, junto con la preservación segura, esto debe ser el objetivo inmediato de quien está cargo, el nombre asignado a esta persona es el de “curador”.
El orden es la clave para la accesibilidad al material tanto sea la ubicación en los armarios hasta el criterio sistemático de los datos donde entra otra palabra importante en una colección que es la Exactitud, cada ejemplar coleccionado es un objeto único y debe asignársele el valor real que tiene su permanencia.
Las colecciones sistemáticas empiezan de alguna manera en el ansia de conocer, pasan por el campo, el mantenimiento de la colección y terminan en la publicación. Presentan cinco etapas claves:
1- En primera instancia está la captura del ejemplar: De este modo nos enfrentamos, en este punto, con el conflicto de sacrificar animales para ser incorporados en colecciones. Este es un tópico frecuentemente cuestionado y reñido con la ética y con los sentimientos humanos. Se enmarca en aspectos filosóficos y su discusión es importante en los ámbitos de trabajo de cada equipo de investigación. Antes de comenzar una investigación es necesario discutir y responder algunas preguntas como:
¿es la colecta necesaria?
¿cuántos ejemplares son necesarios para desarrollar el estudio?
¿tiene el ejemplar valor por si mismo?
¿hasta que punto afectamos las poblaciones naturales con la colecta?
¿podemos colectar especies raras, en peligro o restringidas?
Y lo que es mas importante: ¿podemos reemplazar la colecta con otra información?
A lo largo de conocer numerosas colecciones sistemáticas y museos, y estudiar los ejemplares depositados en ellas, con frecuencia hemos encontrado ejemplares de alto valor científico y cultural, en condiciones lamentables de preservación simplemente por falta de atención, conocimiento o descuido institucional. Es por eso que enfrentados a la necesidad de extraer animales de la naturaleza, para conocer mejor una especie, su biología, su ecología, su distribución o cualquier otro aspecto que fundamente su sacrificio ante criterios humanos, pretendemos que ese sacrificio no sea en vano y que cada ejemplar extraído de su ambiente sea respetado.
2- En segunda instancia está la toma de datos: Los instrumentos principales de registro de datos para todo coleccionista e investigador son el diario de notas y el catálogo de especimenes colectados. Adicionalmente los investigadores utilizan planillas para anotar información particular referida al proyecto de estudio. En el material (especie) se le adosa una etiqueta: cada ítem en la etiqueta de cada espécimen y en el registro general de acceso al catálogo debe ser preciso y tanto los investigadores como el personal técnico deben confiar en la exactitud del dato. El empleo de una metodología estandarizada para registrar información, tiene como objetivo principal que los datos obtenidos por un coleccionista, puedan ser comparables con los de otros.
3- En tercero la Taxidermia con diferentes métodos para piel y cráneo como pueden ser: la piel rellena, piel plana y piel curtida; la limpieza de cráneos y esqueletos con derméstidos, hormigas, químicos, etc. Otra opción de preservación son los fluídos como alcohol y formol.
4- Ingreso a la colección: varias etapas entran en juego en este punto ya que cuando los ejemplares llegan del campo NO deben ser ingresados de inmediato a la colección, se requiere un tratamiento previo que consiste en desinfección y catalogado. Este último punto requiere de una determinación basada en bibliografía actualizada.
Mantenimiento y funcionamiento: aquí entra en juego la conservación preventiva, el uso apropiado de los especímenes, los préstamos a personas o instituciones, la adición permanente de material y control institucional sobre este.
Un crecimiento adecuado de las colecciones sistemáticas para aprovechar al máximo la información obtenida requiere del desarrollo de técnicas básicas y la concientización respecto de los ejemplares colectados, los cuales no pertenecen a las personas sino a las instituciones. Éstas últimas a su vez deben afirmar su compromiso con la ciencia y estar al servicio de ella.
“La necesidad urgente, ahora mismo, en cada museo, es para ese tipo especial de curador que tiene inculcado dentro de él el instinto para inventar y poner en funcionamiento el mejor arreglo de sus materiales - quién estará alerta de ver y poner fuera los errores y al instante hacer las correcciones - La necesidad urgente es para quién tiene la conciencia del museo”
Joseph Grinnell, Marzo 1921
Bibliografía:
BERTONATTI, C. & J.R. CONTRERAS. 2000. Las colecciones vertebradológicas argentinas: es tiempo de una definición. Libro de resúmenes IX Congreso Iberoamericano de Biodiversidad y Zoología de Vertebrados: 200-201. Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia", Buenos Aires.
DÍAZ, M., FLORES D. y BARQUEZ R. 1998. Instrucciones para la preparación y conservación de mamíferos. Publicaciones especiales, N° 1, PIDBA.
JOSEPH GRINNELL. 1921.The Museum Conscience. Contribution from the Museum of Vertebrate Zoology of the University of California. 4: 62-63
LEÓN, A. 1995. El museo: teoría, praxis y utopía. Cuadernos Arte Cátedra, Ed. Cátedra, Madrid.
MARES M.A. & SCHMIDLY D.J. 1991.Latin American Mammalogy. History, Biodiversity and Conservation. An Oklahoma Museum of Natural History Publication. Chapter 23. pp 431-454.
PACZENSKY, G. VON & H. GANSLMAYR. 1985. Nefertiti quiere volver a casa. Los tesoros del Tercer Mundo en los museos de Europa. Ed. Planeta, Barcelona.
SCHLITTER, D.A. 1984.The value of recent mammal collections. Proc. Wkshp Mgmt Mammal Colln Tropical Environ. Calcutta. 637-646
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mayo 01, 2009
febrero 11, 2009
Esqueletos Universidad Nacional Rio Cuarto
El 24 de enero de 2004, visitamos la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto, y a pesar que aún estaban de vacaciones pudimos hechar una mirada a las instalaciones y llamó la atención de mis hijos los esqueletos sobre los que estudian los alumnos de allí.
Aproveche a sacar fotos de este equino (Eqqus cabalus), motivado por un caso algo extraño que habíamos visto en el zoológico de Mendoza, con la muerte de un hipopótamo adulto (quizás algún día suba las fotos de la necropsia de ese animal)
Una toma lateral del esqueleto del equino.
Otra foto del equino con particular énfasis en la región del esternón.
También estaba el esqueleto completo de una vaca (Bos taurus) . Se pueden entretener en la observación y comparación de algunos huesos (como el cráneo, la escápula o los dedos) que son distintivos.

Aproveche a sacar fotos de este equino (Eqqus cabalus), motivado por un caso algo extraño que habíamos visto en el zoológico de Mendoza, con la muerte de un hipopótamo adulto (quizás algún día suba las fotos de la necropsia de ese animal)
Una toma lateral del esqueleto del equino.
Otra foto del equino con particular énfasis en la región del esternón.
También estaba el esqueleto completo de una vaca (Bos taurus) . Se pueden entretener en la observación y comparación de algunos huesos (como el cráneo, la escápula o los dedos) que son distintivos.
También había alli un esqueleto completo de un carnívoro doméstico (Canis lupus familiaris) más popularmente conocido como perro.
Quizá este evento haya tenido relación que años más tarde uno de mis hijos siguiera la carrera de veterinaria, precisamente en esa Facultad.
septiembre 08, 2008
Museo de Veterinaria
Museo de Veterinaria Dr. Eduardo Murthag
Derqui 114 Godoy Cruz Mendoza. Tel 0261 4243250
Correo magoycero@yahoo.com.ar
Edificio
Es un casona antigua construida hace más de 100 años, de alto valor patrimonial. Con paredes de adobe y techo de barro y caña revestido de chapa. Se realizó una restauración y refuerzo de las paredes en el año 1993, por asesoramiento de especialistas un conservación patrimonial y en adobe.
Consta de seis habitaciones, de las cuales se utilizan cuatro para exhibición, una de depósito y una para administración.
Posee varias áreas y salas, administración, biblioteca y hemeroteca, Colección de Caza y Tráfico Ilegal de Animales, Ciencias Naturales, y Ciencias Veterinarias y Osteológica.
El inmueble es adecuado para el acopio, investigación, reserva, conservación, educación y exposición de elementos relacionados a la Historia de las Ciencias Veterinarias en nuestra provincia y en el país. Además está conectado a otra construcción nueva, un salón de usos múltiples que perfectamente se adapta para dar charlas, conferencias, cursos, exposiciones, etc, con modernos elementos audiovisuales reforzando el objetivo educativo que tiene el Museo.
Este Museo es el primero de su tipo en el país, y también el primer museo del Departamento de Godoy Cruz. Está ubicado en la zona centro de Departamento y muy cerca de la Capital de Mendoza y los Departamentos vecinos de Guaymallén, Luján y Maipú, es de fácil acceso y estacionamiento.
El horario es de lunes a viernes de 9 a 13 h.
El Museo del Colegio de Médicos Veterinarios de nuestra Provincia se llama Dr. Eduardo Murtagh en homenaje a un valiente profesional de la veterinaria, asesinado en nuestra Provincia el 2 de noviembre de 1937, cuando trabajaba como inspector veterinario para la Dirección de Ganadería: Lo mató un hacendado que llevaba hacienda en pie. Como los animales padecían Fiebre Aftosa, el Dr. Murtagh se negó a realizarle un certificado sanitario, que lo habilitaría a trasladar los animales y la enfermedad a Chile. Murió por cumplir con su deber. En reconocimiento, el Colegio de Médicos Veterinarios de Mendoza creó el primer Museo de Veterinaria de la Argentina y le puso su nombre.
En próximas notas iremos viendo imágenes de este Museo y de otros que he visitado.


Derqui 114 Godoy Cruz Mendoza. Tel 0261 4243250
Correo magoycero@yahoo.com.ar
Edificio
Es un casona antigua construida hace más de 100 años, de alto valor patrimonial. Con paredes de adobe y techo de barro y caña revestido de chapa. Se realizó una restauración y refuerzo de las paredes en el año 1993, por asesoramiento de especialistas un conservación patrimonial y en adobe.
Consta de seis habitaciones, de las cuales se utilizan cuatro para exhibición, una de depósito y una para administración.
Posee varias áreas y salas, administración, biblioteca y hemeroteca, Colección de Caza y Tráfico Ilegal de Animales, Ciencias Naturales, y Ciencias Veterinarias y Osteológica.
El inmueble es adecuado para el acopio, investigación, reserva, conservación, educación y exposición de elementos relacionados a la Historia de las Ciencias Veterinarias en nuestra provincia y en el país. Además está conectado a otra construcción nueva, un salón de usos múltiples que perfectamente se adapta para dar charlas, conferencias, cursos, exposiciones, etc, con modernos elementos audiovisuales reforzando el objetivo educativo que tiene el Museo.
Este Museo es el primero de su tipo en el país, y también el primer museo del Departamento de Godoy Cruz. Está ubicado en la zona centro de Departamento y muy cerca de la Capital de Mendoza y los Departamentos vecinos de Guaymallén, Luján y Maipú, es de fácil acceso y estacionamiento.
El horario es de lunes a viernes de 9 a 13 h.
El Museo del Colegio de Médicos Veterinarios de nuestra Provincia se llama Dr. Eduardo Murtagh en homenaje a un valiente profesional de la veterinaria, asesinado en nuestra Provincia el 2 de noviembre de 1937, cuando trabajaba como inspector veterinario para la Dirección de Ganadería: Lo mató un hacendado que llevaba hacienda en pie. Como los animales padecían Fiebre Aftosa, el Dr. Murtagh se negó a realizarle un certificado sanitario, que lo habilitaría a trasladar los animales y la enfermedad a Chile. Murió por cumplir con su deber. En reconocimiento, el Colegio de Médicos Veterinarios de Mendoza creó el primer Museo de Veterinaria de la Argentina y le puso su nombre.
En próximas notas iremos viendo imágenes de este Museo y de otros que he visitado.


Cráneo de hipopótamo en vista lateral y frontal.
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